Entusiasmada y con el criterio afilado, me acerco ayer al Mercado de Chacao al Fashion Week Love en Caracas. En primera instancia quiero felicitar y hacerle una crítica constructiva a la persona coordinadora del evento y a Chacao por su iniciativa y por brindarle la oportunidad a diseñadores venezolanos emergentes que tienen mucho que ofrecer. Es verdaderamente un milagro que en medio de la situación que vivimos, le den un chance a los que se preocupan por embellecer y por darle un toque artístico a la vida cotidiana.
Llegando tropiezo con personal de seguridad que atentamente supieron indicarme donde se encontraba el lugar de las exposiciones. Paseando y evaluando, no pude ver mucha vanguardia y ciertamente me dio un sabor a bazaar donde siempre se encuentra el mismo personaje vendiendo camisones traídos de la India; a ella le digo “retírese que usted aquí no aporta nada”. Se supone que estamos apoyando a los venezolanos así que la presencia de los trajes de baño colombianos PHAX estaba demás, por muy patrocinantes que ellos sean. Juguemos justo.
La pasarela, el mayor atractivo para muchos, se encontraba dentro de un pasillo rodeado de vidrios. Las personas que entraban eran únicamente prensa y VIP; los mortales debían quedarse por fuera como moscas pegadas a la vitrina. Incomodísimo por cierto. Entiendo que debido a la locación era complicado pero siempre existe alguna de manera de work around it. El lugar recluído no invitaba a los espectadores, más bien acogía a nulos y personas “VIP” que verdaderamente no tenían idea de que hacían ahí ni de lo que iban a ver (hablando de niños adolescentes y familiares de Susanita)…pero bueno, caso típico venezolano: la señora mayor con sus atributos operados por fuera, la otra con lentes de sol puestos a las 8pm, la que jura que está de última grito de la moda y ni siquiera ha visto una VOGUE y así vamos contando…#alhorno.
Tuve la oportunidad de pasar al backstage y conocer a algunos diseñadores mientras esperaba que comenzara, tarde pero seguro, el show….Que horror. Insisto, que horror! Aquí comienza la parte interesante. Chévere que nuestros diseñadores sean divas, no hay problema, los amamos así pero lamentablemente no saben vestir a la mujer venezolana. Aunque, ojo, existe público para ellos; no es el que llegaría a estar en alguna revista o ser reconocida por ser la mejor vestida, pero se encuentra. Los señores Luis Perdomo y Hajsky Bueno siguen pegados en una onda que NO es vanguardia. Vetados de mi lista por siempre. Señores! Hasta cuando vamos a seguir viendo teluchas y cortes vulgares? Que grotesca visión la de ayer y que triste es saber que son tan renombrados cuando existe mucho más talento en otras manos, en mi opinión. Queremos algo fresco, algo que sea envidiable por otras pasarelas del mundo, ver genuina invención y creación venezolana sin tener que llegar tan bajo y resaltar el busto de la mujer que tanto gusta entre los latinos. Hacer una prenda de ropa sexy no es resaltar expresamente eso, es mostrarle al ojo la sutil femininidad sin ser obvio. Pensemos en la belleza de un traje que diga elegancia sin la necesidad de un bling bling o un Swarovski que tanto encanta aquí no sé por qué.
Sinceramente me fui temprano porque me aburrí y me molesté. No quise ni ver el resto de los diseñadores porque ver una pasada tras otra había sido un Vía Crucis.
Sin embargo, aplaudo la motivación que brindó Chacao a todos los expositores, aplaudo la organización que hubo, aplaudo el hecho de poder ir a un evento de este tipo en mi ciudad. Espero con ansias las próximas pasarelas de estos días en Fashion Week Love, les contaré mas adelante.
Por Gaby Acosta-R







